
Ayer mismo hablaba con Marina F. de La Blogotheque, ese colectivo de realizadores tan apasionados por la música como por las imágenes de los músicos. A través de su mirada hemos visto a José González, Arcade Fire, The Shins o Au Revoir Simone interpretando sus canciones en una mesa de bar, un ascensor o paseando por la calle. Escenarios poco habituales para una poco convencional forma de entender los clips musicales.
La casualidad ha querido que me encontrara con la productora Trixie, una compañía con apenas tres años de existencia y con el único fin de explorar nuevas formas en la documentación musical. Su serie de películas más interesante se llama Burn To Shine. Tras ese título se esconde una interesantísima propuesta que responde al siguiente manifiesto:
1. Se reúnen a unos cuantos grupos de una misma ciudad durante un día en una casa que será demolida inminentemente.
2. Cada grupo toca una sola canción, aunque la tocan dos veces.
3. No se añade producción adicional a la toma.
4. Se filma la destrucción posterior de la casa.
5. Las imágenes se editan en orden cronológico a la grabación.
6. Eso es todo.
Con estos “dogmáticos” mandamientos la serie Burn To Shine acaba de llegar a su quinto volúmen. Después de pasar por Washington, Chicago, Portlan y Louisville, el proyecto llega a Seattle. Benjamin Gibbard (Death Cab For Cutie) ha reunido a un buen montón de amigos y vecinos para este nuevo capítulo, entre otros The Cave Singers, Kinski, Tiny Vipers, The Long Winters o Eddie Vedder. Puedes ver el tracklist completo en la web de Trixie.
v: Burn to Shine feat. “On This Side” Tiny Vipers































