Depende de a quién le preguntes, el festival SOS 4.8 [2 y 3 Mayo, Murcia] ha sido un éxito sin precedentes o una operación publicitaria a la altura de esas galas de TVE (“Murcia que hermosa eres“, por ejemplo) sólo que de rollo indie. La organización maneja cifras cercanas a los 25.000 asistentes entre ambos días, lo que sin duda supone una cifra más que considerable para un festival en su primera edición, y más aún si revisamos las expectativas generadas antes del evento. Aunque se olvida mencionar que el SOS4.8 ha contado con uno de los presupuestos más amplios que se recuerdan para un festival realizado en la región de Murcia, y que muchos se echan las manos a la cabeza cuando se mencionan los cachés pagados. Para que luego hablen de los clubs que revientan el mercado futbolístico… Pero dejémoslo ahí. Vamos con lo que interesa.
En lo musical, la cosa empezó un poco dubitativa. Es comprensible – lógico, incluso – que a la hora de elaborar un cartel se intente contextualizarlo en el lugar en que se realiza, aunque bastante más difícil es defender, como han hecho algunos, que Second fuera lo más destacable de la jornada del viernes. Un consejo a los abanderados -nunca mejor dicho – del Real Murcia: cuando hagan himnos futbolísticos comparables a “World In Motion” (New Order) o “Three Lions” (The Lightning Seeds) no tendremos ningún problema en escucharlos y cantarlos; mientras tanto por favor que se los ahorren en directo. James, que actuaron a continuación, empezaron a poner algo más de ambiente de festival: canciones coreadas, ovaciones merecidas y un nuevo disco, Hey Ma (2008), con unos cuantos singles que ahora sí están a la altura de los clásicos hechos por Tim Booth y compañía. Rufus Wainwright se presentó, como se había anunciado, con un show poco apto para los altos porcentajes de alcohol en sangre que las fuerzas del orden público presentes en el recinto (¿eso no habría que haberlo anunciado previamente?) podían haber detectado entre los presentes. El señor Rufus, sin embargo, sabe de esto un rato y arrastra a su fiel corte de seguidores, quienes rieron sus bromas sobre el Rey y su futuro matrimorio en España (el de Rufus, no el del Rey), aplaudieron la elección de un repertorio cuidado y casi lloraron – como en cualquier otro concierto – con su versión del “Hallelujah” de Leonard Cohen. Kaiser Chiefs, por lo demás, eran la incógnita de la noche; son conocidos por sus enérgicos directos aunque después de la penosa imagen que dieron en el Summercase 2007 la cosa no invitaba al optimismo. Pero mira por dónde, Ricky Wilson y los suyos se ganaron a la audiencia desde el minuto 1 con los primeros acordes de esa intro cortesía de Dire Straits – irónico, suponemos – para atacar seguidamente “Everything is Average Nowadays” y no dar respiro hasta el final de su concierto. Lo mejor de la noche. Lo siguiente era corroborar que la anunciada Fischerspooner dj date no pasaba de la simple anécdota de escuchar, un vez más, “Emerge” en directo. Para olvidar. Los que no terminaron de convencer fueron The Pinker Tones, quienes ofrecieron un show bastante parecido al que pudimos verles durante el verano, chispeante por momentos y sonrojante en otros (Riot in Belgium y The Gossip les hicieron la mitad del trabajo). Aunque una cosa está clara “Sonido Total” no falla. Angel Molina, dejó atrás su fama de tipo duro del techno y se despachó una sesión bailable y de lo más entretenida con guiños a Editors y Digitalism incluidos.
A priori, nada en la jornada del sábado invitaba a separarse de la barra antes del concierto del dúo alemán Digitalism. Y así lo hicimos. Claro que cuando los responsables de temas como “Zdarlight” o “Idealistic” salieron al escenario ahí estábamos en primera fila. Y por supuesto, no decepcionaron. Contundentes y con un sonido arrollador, fueron regalando cada una de las piezas de su disco de debut, incluída uno fantástica relectura de “Fire in Cairo“, hasta que llegó el momento más esperado, comenzó a sonar “Pogo” y un minuto después dejó de sonar. Ante la cara de asombro de los propios Digitalism y la de todos nosotros. Y ahí acabó todo. Se aceptan explicaciones, por favor. Parecía difícil superar el cabreo pero unos inspirados – por fín – Chemical Brothers lo consiguieron. Un set sin altibajos, que hasta se adornó con un tramo más colorista de lo habitual y que repasó casi todos los hits del dúo, desde el comienzo con “Push The Button“, pasando por “Star Guitar” y como no “Hey Boy Hey Girl“, que hasta se hizo soportable. Lástima que olvidaran que tienen un tremendo último disco, alguien debió haberselo recordado. Aunque hay que darles las gracias por ese final en un inesperado bis con “Song To The Siren” y “Block Rocking Beats“. Tom Rowlands y Ed Simons se ganaron la ovación. Y ahí acabó todo, sobra decir que lo de Jeff Mills fue lamentable. Y sí, el SOS4.8 ha estado bien. Hasta el año que viene.
Os dejamos una selección de las imágenes del festival en el flickr SOS4.8.














![LemonPop 2011 [Murcia]](http://farm7.staticflickr.com/6123/6021770642_e146b273f2_s.jpg)




















