29 jul, 2008
El idiota enmascarado # 1. Strangers on a Train (in Vain)
Publicado por Luis en la categoría Columnas

[viene de Primera parte] Volver
# 5. Alrededor de media hora después, el mismo sitio sólo que unas cuantas filas por delante. Alguien es tan amable como para recordar traerme unos tapones para los oídos, que se ofrecen en previsión de que el volumen del muro de sonido metafórico de MBV sea demasiado insoportable; el muro de amplificadores literal que puede verse sobre el escenario, al menos, no es tan increíble como se decía por ahí, y decido, en plan Ulises escuchando a las Sirenas, no ponerme los tapones. Las Sirenas, o MBV, con un aspecto sorprendentemente juvenil, empiezan con “Only Shallow” y siento el impacto físico del ruido y el ritmo contra mi cuerpo. Aunque el volumen no resulte abrumador, oír las canciones de Loveless e Isn’t It Anyting es una experiencia que produce, a la vez, euforia y agotamiento (tremendos los diez minutos de caos de “You Made Me Realise” para acabar el concierto). Nueva idea: disfrutar de la cultura pop no sale gratis en ningún sentido; tiene un coste que va más allá del simple precio monetario que uno paga por hacerlo. ¿Es ya la inspiración definitiva? Lo pienso un momento y concluyo que no. Me vuelvo a ir por cerveza; tengo la impresión de que voy a volverme a Cartagena igual que vine, o sea, sin ideas y por tanto sin columna. Eso sí, decido que voy a quedarme los tapones sin abrir, tipo recuerdo.
# 6. Ahora es lunes por la tarde y me encuentro en el TALGO de camino a Cartagena, que no Ítaca, recapitulando. Vi a Hot Chip un rato, que serán graciosos pero yo diría que no falta mucho para que nos olvidemos de ellos. No vi a Mika, claro. El domingo por la noche, sin embargo, estamos en el Dos de Mayo tomando unas cañas y Antona de Los Punsetes nos comenta que él lo vio y que fue estupendo: “parecían los Flaming Lips” (el incendio, ya se sabe…) Al día siguiente me voy para Atocha desde Tribunal. Bajo al andén, localizo mi vagón y no me encuentro, desgraciadamente al animal del bañador, la camiseta de tirantes, y todo eso (le habría dado una estructura perfecta al viaje). En su lugar, hay tres niños pequeños que no paran de llorar mientras sus madres leen best-sellers esotéricos como si nada, y un imbécil cuyo móvil suena sin parar: encima, lleva la canción esta terrible de la plasta de la Duffy, que es la Dusty Springfield de los pijos que no saben quién es Dusty Springfield. Voy al bar un rato pero estoy cansado y lo que quiero es dormirme la siesta: en el vagón sigue el coñazo. Entonces, me acuerdo de algo, voy, cojo la bolsa y saco los tapones. Es verdad que siento alguna reticencia antes de abrirlos, pero luego pienso que de lo que va la historia es de que utilicemos la cultura pop en beneficio propio (¿Otra idea para la columna? Pues tampoco lo sé…) Me pongo los tapones, que quitan algo de ruido pero no todo (nunca te fíes por completo de la cultura pop), y me digo a mí mismo que ya veré si me salé algo cuando me despierte, siempre que el tren no se queme a la altura de Cieza, con lo cual el viaje habría sido en vano…
My Week in Lists, or Whatever: esta semana, y a la espera de que vuelva el fútbol, he tenido tiempo para terminarme la última temporada de The Wire (objetivamente, la mejor serie de la historia) y empezar a verla otra vez desde el principio; me he enganchado a los nuevos discos de Ratatat y She & Him y he proseguido con la lectura de tres libros extraños y prometedores: Tierra roja y lluvia torrencial; Tratado de saber vivir para el uso de las jóvenes generaciones; y The Brief Wondrous Life of Oscar Wao (la entrevista con Junot Díaz es la segunda entrada del Blog – Antonio F)
En dos semanas: el Idiota Enmascarado se deja pasta en las tiendas modernas de Madrid, saca algunas fotos, y mientras hace sus compras se le vienen a la mente Walter Benjamin y Mohammed Ali, a quien él llama Clay porque su madre lo llamaba Clay.












![LemonPop 2011 [Murcia]](http://farm7.staticflickr.com/6123/6021770642_e146b273f2_s.jpg)




















