25 Jul, 2009
FIB Heineken 2009, Domingo 19: When You Were Young
Publicado por Alfonso en la categoría Party Party
El domingo puede que sea mi día favorito del festival. Al margen del cartel, uno llega a este cuarto día con la sensación contradictoria de cansancio evidente, y de que todo el fin de semana ha pasado demasiado rápido. Y entra al recinto por última vez mentalizado y con propósito de enmienda: No me voy a poner tan ciego como ayer, tengo que pasar por el mercadillo a comprar los discos que prometí, voy a ver más grupos, a hacer más fotos, etc.
La visita a Klaus&Kinski es la primera cita del día. Murcianidad y talento obligan. Una hora no demasiado tempranera, a pesar de los ajustes en todos los escenarios, que ayudó a tener una carpa casi llena de público, en su mayoría nacional, deseoso de corear estrofas enteras y aclarar la voz hasta la hora del reubicado concierto de Los Planetas. Marina (en la foto), voz de K&K se encuentra igual de cómoda cantando en la barra de su bar favorito de Murcia que en el escenario del FIB, y además, sus chascarrillos entre canción y canción tienen la misma gracias. Inicio con “Shell For The Mourning”, para hacer campaña entre los ingleses despistados y repaso a su set habitual para cerrar con “Lo que no cura mata” y un “pasadlo muy bien y no bebáis mucho”.
De camino al escenario Verde, sentado en la grada de prensa -y todavía resoplando- andaba Julio Ruiz de Radio 3, todavía con la camiseta de futbol -no rojiblanca, más bien parecía del Getafe- puesta. Suponemos que venía del habitual partido benéfico Prensa VS. Artístas que este año tuvo que retrasarse hasta el domingo por las citadas inclemencias meteorológicas. Menos mal que las televisiones no pusieron problemas, jeje. Un servidor puede presumir de haber jugado el primero de estos encuentros, allá por el año 2000, cuando más que un partido de fútbol eran dos mochilas en el suelo del escenaio Verde (antes que abriera, claro) y un equipo de murcianos fiesteros contra Stuart Murdoch (Belle & Sebastian) y sus colegas. Según me contaba el venerable Rafa Skam y un Layabout con esguice de tobillo, los artístas volvieron a arrasar, claro que eso de tener en el equipo tituar a Gaizka Mendieta (sí, el del gol-relamente-incríble) se nota.
Catpeople ya hace rato que han empezado. Chaleco y camisas bien planchadas como mandaba la ocasión y su habitual acento Interpol para allanar el terreno a White Lies. El Verde se tornaba negro para recibir a los enésimos herederos de Joy Division. “Fairwell To The Fairground”, “To Lose My Self” o “E.S.T.” son el esqueleto que mantiene erguido un concierto que flojea en otros momentos en los que el grupo se pone más sentimental. A eso de las diez, cae definitivamente la noche y cierre con su mejor y más conocida canción hasta la fecha “Death”.
En esas empiezan a pitarme los oídos por habernos perdido a TV On The Radio, al menos llegamos a tiempo de ver entero a Friendly Fires. Beneficiados por el poco tirón de Psychedelic Furs en el Verde y con las ganas de fiesta de la gente (Giant Sand son perfectos para el Primavera Club), el Fiberfib está lleno hasta la bandera. La especie de nave espacial que acoge la torre de sonido del escenario parece un islote entre la marea de gente que se ha reunido para escuchar a los ingleses. Atacan “Jump in the Pool” como segundo tema y la gente empieza a calentar articulaciones, siguiendo el ritmo del líder del grupo que corre de arriba abajo del escenario micrófono en mano. También suenan “Skeleton Boy”, “On Board”, “Ex Lover”, y para cuando regalan su gran “Paris” la gente está a sus pies.
Juegos en el cartel ha hecho posible encontrar al menos 45 minutos para que Los Planetas puedan quitarse la espinita del viernes. Inicio de los de toda la vida con “Segundo premio”, estreno de la nueva “Soy un pobre granaino”, “Corrientes circulares en el tiempo y sin pestañear “Un buen día”, para que los todos los españoles podamos cantar, y sonreír, y guiñar el ojo a nuestros colegas, mientras cantamos a grito pelao eso de los nosecuántos millones de líneas blancas que hemos visto pasar por delante de nuestras narices en esta edición del FIB Heineken. Jota, que está en uno de esos días dicharacheros que todos conocemos, se parte de risa y hasta se pone a explicar a “los guiris” que la que sigue es un fandango y que es una canción “typical spanish”.
Cumpliendo los buenos propósitos citados al principio dejo las lecciones de educación para la ciudadanía y voy corriendo al final de Lykke Li. En el Vodafone Fibclub no cabe ni un alma, es más, en los alrededores tampoco. El sonido es atronador –de bueno- y la rubísima sueca tan mística y pataliebre como parece en sus vídeos canta las canciones de su disco de debut como los ángeles. Suenan “Dance Dance Dance”, “Breaking It Up” y “Little Bit” y todos estamos un poco enamorados de ella, por un momento hasta parece que a todos los hooligans se los haya tragado la tierra.
En el Verde todo, las palmeras de mentira, la gran letra “K” luminosa y los fuegos artificiales que guardan para el gran final, están preparados. Salen The Killers, sueltan “Human”, “This Is Your Life” y “Somebody Told Me” y parece que ya lo tengan todo hecho. Y ahí se equivocan, Franz Ferdinand ya os hemos contado que no bajaron la guardia en todo su concierto y ahí es dónde los de Las Vegas no aguantan el juego de comparaciones. Retaíla de singles, y medios tiempos que, sin embargo, no aguantan el tipo. Retitada, bíses y grandeur-finale con “Bones”, “Jenny Was a Friend of Mine”, “When You Were Young” añadidas a la sensación que esto no era lo que muchos esperábamos.
Esto se acaba señora y toca ser ágil y pragmático en las decisiones, aunque parezca broma. Rinôçérôse no tienen pinta de darle el punto y final que merece el escenario principal, y si por casualidad se les ocurre hacerlo podremos recuperar la ocasión cuando vuelvan de gira en septiembre. Los cuatro djs de Birdy Nam Nam están repartiendo justicia y zapatilla break.beat en el Fibclub, y la primera de las dos actuaciones de la noche a cargo de Laurent Garnier completan la supremacía (o conjunción cósmica) de tener a la vez a un grupo francés en cada uno de los tres escenarios del FIB. La sesión de Hell, repitiendo cartas marcadas por los 2Many djs el día anterior (“The Fith of Beethoven”, por ejemplo) y la vuelta de tuerca, esta vez como dj, de Laurent Garnier, terminan por vapulear nuestros maltrechos cuerpos. Así que buscamos primero descanso en la Silent disco, y más tarde, refugio del amanecer inminente en Aldo Linares que, en compensación por haberle escamoteado el habitual inicio del festival, tiene el honor –verdaderamente debe serlo- de cerrar el festival desde la carpa pop Mustang. Un aplauso, un último vistazo y otra vez las gafas de sol, ahora sí, por la borrachera y para que no se vea caer la lagrimita. Hasta el año que viene.
































